26.10.10

CAMPING – EL VÍDEO MATÓ A LA FOTOGRAFÍA


A veces, la ausencia de luz puede ser tan interesante como su presencia. A veces una sombra proyecta luces. En algunas ocasiones hay que mirar en derredor y no enfocar al supuesto protagonista. El concierto de Camping en la BeCool. No pude disfrutarlo como hubiese deseado. Son las consecuencias de desear tener la capacidad de desdoblamiento.

Desdoblamiento como el siguiente: Poderles mostrar una galería de fotos de la actuación:

Y un vídeo de una de sus canciones:

La confluencia entre imagen fija y vídeo, gracias a las nuevas tecnologías aplicadas en las cámaras digitales, puede significar el final de la fotografía como la entiendo. Esa disciplina en la que el momento en el que disparas puede tener tanto valor como el encuadre que eliges.

Las cámaras de fotografía digitales permiten filmar vídeos. Ya se han empezado a utilizar, por sus características visuales (más cercanas al cine que al vídeo tradicional) en vídeos musicales e incluso en series de televisión. Por el momento, el vídeo es una función adicional, extendida. Pero la industria ya está dando pasos para invertir el concepto, para que las cámaras, que serán de vídeo, permitan seleccionar de entre sus fotogramas, aquel que más nos convenza. Es decir, se pierde la edición en el momento del disparo, la importancia de la decisión del fotógrafo. ¡Si Cartier-Bresson levantara la cabeza!

Buenos días.

25.10.10

FURIA EN DIRECTO - VÍDEO CON CÁMARA DE FOTOS


Uno de los conciertos que pude disfrutar este fin de semana fue el del grupo De Flores Magón, en la Sala Monasterio. El trío, formado por Adriano Galante —¡Sí, otro proyecto más de él— y Raúl del Moral (ambos de Seward), junto a un gran batería de cuyo nombre no llego a acordarme (que me disculpe), nos ofreció una actuación de elevado octanaje musical. Un concierto que invocaba los espíritus de Jimi Hendrix, Led Zeppelín, Retribution Gospel Choir, o Shellac, entre otros amantes del bello ruido del rock, de la distorsión como exorcismo, de la furia como religión. Una actuación que provocó la invasión del escenario y que permitió que un impresentable, supuestamente perteneciente al propio local, tuviera su minuto de gloria al cortar la actuación abruptamente y con malos modos tras un tropiezo accidental con una caja que contenía un equipo de DJ, y que estaba colocada, en equilibrio inestable, encima de una repisa y al lado de los músicos, como llamando al desastre. Al final resultará que la música es peligrosa, que es revolucionaria. Que los músicos son los culpables de la ineptitud de los otros.

Hoy les incluyo el acceso al video que rodé durante el concierto. Mis primera toma de contacto con las capacidades de filmación de vídeo de mi cámara. Teniendo en cuenta que utilicé los micros incorporados en ella y las escasas condiciones lumínicas de la sala, no está nada mal.

Buenos días.

21.10.10

NO SON LA CÁMARAS, SON LOS MEDIOS


—¡Con esa cámara ya podrás hacer buenas fotos!

Cientos, miles de veces he criticado esa frase.

Recientemente incluí el acceso de descarga para las imágenes de la actuación en Barcelona de Brandon Flowers que había realizado su “fotógrafo” oficial (me permitirán entrecomillar la supuesta profesión, en aras de no incluir algún otro sustantivo más hiriente) con una de las mejores cámaras disponibles en la actualidad para fotografías a baja luz, la Canon EOS 5D MkII. Bien, las fotografías de ese supuesto fotógrafo eran, sencillamente, impublicables.

Así que no es la cámara; es quien la utiliza. Su capacitación técnica, su conocimiento y, sobre todo, su visión fotográfica.

Disculpen que insista, pero reitero el tema porque, ante la precarización de la fotografía, los propios fotógrafos caemos en el error de asociar ese empeoramiento de las condiciones de la profesión con el advenimiento de la fotografía digital. Es decir, solemos decir que la digitalización de la fotografía ha hecho que cualquiera pueda hacer fotos. Por lo tanto, nosotros, como colectivo, también afirmamos que la cámara es la que hace las fotos.

Y eso es radicalmente falso. Cualquiera puede apretar el disparador. No cualquiera hace fotos.

¿La llegada de la fotografía digital ha permitido una popularización de la fotografía? Sin duda. Pero es una tendencia que viene de antes. ¿Ya nadie se acuerda de las polaroid, las instamatic y las compactas de carrete? Todas ellas, iniciativas para popularizar la fotografía, para ampliar el negocio. Para el “cualquiera puede hacerlo”. Ya entonces se revelaban millones de fotografías, pero existía la diferenciación entre el profesional y el aficionado.

¿Por qué? Pues porque había unos criterios de calidad mínimos que marcaban el listón de entrada. Y esos criterios han saltado por los aires. Los medios de comunicación los han dinamitado

Los medios de comunicación pierden ventas, quieren reducir costes, llenar páginas de la manera más económica posible, aunque sea a expensas de la calidad en la información que ofrecen.

Ese es el gran cambio que se da ahora. Y en el que la fotografía digital es sólo una condición facilitadora. Hay agencias de prensa cuyos periodistas son, al mismo tiempo, redactores, fotógrafos, cámaras de vídeo, técnicos de sonido y quién sabe cuántas cosas más al mismo tiempo. Es imposible que compaginen todas esas funciones y ofrezcan lo mejor de ellos mismos en cada una de esas actividades. Y la agencia lo sabe, pero también sabe que la rentabilidad aumenta exponencialmente. A la misma velocidad que se degrada la información publicada, por cierto. Pero es igual, lo que importa es el dinero. Y ese es el modelo que se está aplicando, cada vez más, en todas las redacciones.

No son las cámaras, son los medios.

Puerta de artistas. Ya puede entrar por ella y sentirse como tal, aunque sea sólo por un día. Lo único que tiene que hacer es regalar su trabajo.

Buenos días.